TITULO ORIGINAL: SEPTIMUS
AUTOR: ANGIE SAGE
Septimus es un niño
robado a su familia cuando aún es un bebe, con la excusa de que está muerto,
para incorporarlo al ejercito del rey. Se llama Septimus porque es el séptimo
hijo de los Heap. A cambio su padre encuentra a una niña abandonada en el
bosque, que luego resulta ser la princesa del reino. Septimus resulta ser un
niño con algunos poderes mágicos y por alguna extraña razón Marcia, la Maga
Extraordinaria, lo aceptara al final como su alumno. Juntos corren una gran
aventura llena de magia y peligros de la que jamás se olvidaran. Y como no,
harán nuevos amigos que seguirán con ellos durante mucho tiempo.
OPINIÓN:
Primer libro de la saga escrita por Angie Sage, llamada
Septimus. Esta seguida por varios libros más. El libro, para mí, es una mezcla de magia y
aventuras, conteniendo también en ciertas ocasiones gotas de humor en ciertos
diálogos y descripciones que nos traslada a un mundo misterioso donde las
brujas y los magos pueden disponer a su antojo de los elementos.
Hechizos, conjuros, persecuciones, intento de justicia, tiranía, ejércitos, engaños, muertes, traiciones, misterio… todo esto y mucho más podrás ir encontrándote a través de sus casi 500 páginas.
Los capítulos son bastante cortos, apenas una pocas páginas cada uno de ellos, esto hace que la lectura gane en dinamismo y no decaiga en ningún momento. Hay una cierta tensión constante en la misma, como si te pasaras toda la novela pensando que va a pasar algo importante, la escritora consigue con esto que cueste mucho abandonar su lectura, pues siempre que intentas dejar el libro casi te obliga a leer unas páginas más, para saber si conseguirán escapar, descubrir, salvar...
Como digo el argumento tiene una tensión constante, sólo encuentras cierto relajamiento y descanso a la hora de ciertas descripciones paisajísticas o en ciertos diálogos.
Es un libro de una fácil y rápida lectura, cosa que al principio me daba miedo, tengo que decir que no recuerdo tener que haber releído nada o irme hacia atrás en sus hojas para tratar de comprender algo. Al principio me pareció que estaba falto de descripciones, tanto del entorno paisajístico como de los personajes, animales, etc. Pero poco a poco, esas descripciones van apareciendo de una forma numerosa y agradecida para el lector, pues te vas dando idea de cómo es ese mundo, su entorno y todo lo que lo rodea. La descripción de los personajes en algunos de ellos es bastante buena, tanto en su parte física como en la de su personalidad, llegando gracias a esto a cogerle cariño a ciertos personajes, y claro, en el lado opuesto, llegas a odiar al malo malísimo, éste, no sé porque me recuerda al malo de los Pilares de la tierra, el odiado obispo Waleran. Los hechizos están escritos con cierta gracia, algunas veces incluso llegan a sacarte una sonrisa, cosa de agradecer cuando estás pasando por momentos de lectura un tanto tensionados.
El final de la novela está bastante bien cerrado, y una cosa muy original y de agradecer, por lo menos en mi caso, es que al final de la misma, los personajes secundarios que han pasado por sus páginas (algunos fueron tan secundarios que tardas un poco en recordarlos) la escritora nos hace un pequeño resumen de cada uno contándonos cómo fue su vida, como acabaron y que fue ellos, un breve resumen de apenas tres páginas, que te deja especialmente un buen sabor de boca.
Hechizos, conjuros, persecuciones, intento de justicia, tiranía, ejércitos, engaños, muertes, traiciones, misterio… todo esto y mucho más podrás ir encontrándote a través de sus casi 500 páginas.
Los capítulos son bastante cortos, apenas una pocas páginas cada uno de ellos, esto hace que la lectura gane en dinamismo y no decaiga en ningún momento. Hay una cierta tensión constante en la misma, como si te pasaras toda la novela pensando que va a pasar algo importante, la escritora consigue con esto que cueste mucho abandonar su lectura, pues siempre que intentas dejar el libro casi te obliga a leer unas páginas más, para saber si conseguirán escapar, descubrir, salvar...
Como digo el argumento tiene una tensión constante, sólo encuentras cierto relajamiento y descanso a la hora de ciertas descripciones paisajísticas o en ciertos diálogos.
Es un libro de una fácil y rápida lectura, cosa que al principio me daba miedo, tengo que decir que no recuerdo tener que haber releído nada o irme hacia atrás en sus hojas para tratar de comprender algo. Al principio me pareció que estaba falto de descripciones, tanto del entorno paisajístico como de los personajes, animales, etc. Pero poco a poco, esas descripciones van apareciendo de una forma numerosa y agradecida para el lector, pues te vas dando idea de cómo es ese mundo, su entorno y todo lo que lo rodea. La descripción de los personajes en algunos de ellos es bastante buena, tanto en su parte física como en la de su personalidad, llegando gracias a esto a cogerle cariño a ciertos personajes, y claro, en el lado opuesto, llegas a odiar al malo malísimo, éste, no sé porque me recuerda al malo de los Pilares de la tierra, el odiado obispo Waleran. Los hechizos están escritos con cierta gracia, algunas veces incluso llegan a sacarte una sonrisa, cosa de agradecer cuando estás pasando por momentos de lectura un tanto tensionados.
El final de la novela está bastante bien cerrado, y una cosa muy original y de agradecer, por lo menos en mi caso, es que al final de la misma, los personajes secundarios que han pasado por sus páginas (algunos fueron tan secundarios que tardas un poco en recordarlos) la escritora nos hace un pequeño resumen de cada uno contándonos cómo fue su vida, como acabaron y que fue ellos, un breve resumen de apenas tres páginas, que te deja especialmente un buen sabor de boca.
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